Julio Cesar Gimenez, todo un símbolo

Recibimos un video con algunas de las jugadas que supo hilvanar en su época de jugador profesional, del Sr. Julio Cesar Jimenez, que supo jugar, entre otros clubes, acá en Argentina, en Ferro Carril Oeste y en Velez Sarsfield, dejando un recuerdo imborrable por cada lugar por el que pasó.

Actualmente, y desde hace varios años, dirige la Primera “A” de nuestro fútbol representativo, habiendo obtenido el equipo gran cantidad de trofeos en todo este tiempo, gracias a la conducción del Uruguayo, que sabe inculcar a todos los jugadores, una idea y un estilo de juego. Sólo él sabe ver y descubrir virtudes en sus jugadores, puliéndolos con el correr del tiempo.

Para disfrutar entonces, estos videos, tomados de distintas transmisiones televisivas de la época (algunas en blanco y negro), pero que muestran toda la categoría como jugador de “Nuestro” Uruguayo.

Video Julio Cesar Jimenez

Aquí una reseña de la información disponible en Wikipedia sobre Julio Cesar Gimenez:

Su primer club fue el Club Atlético Peñarol. Fue ascendido al primer equipo desde las juveniles en 1972, pero se consolidaría a comienzos de 1973, por la Copa del Atlántico.

El 7 de febrero de dicho año, jugaron Peñarol contra Boca en el Estadio Centenario, terminando 3 a 2 favorable al local con 50.000 personas en las tribunas. Tal resultado le permitió a su club consagrarse en el torneo y Giménez hizo uno de los goles:un gol de corte sensacional, que electrizó desde el arranque a la multitud que llegó al Centenario, cuando varios boquenses fueron quedando por el camino en la zigzagueante marcha del artiguense hacia el arco.1

Giménez ya era el niño mimado de la hinchada y fue el héroe de aquella noche:”Desde que estoy en Peñarol-declaraba-nunca había sentido el “dale, dale” como ayer. Ahora con el equipo armándose y ahuyentando la mala suerte será difícil doblegar a Peñarol. Esto es lo que nos faltaba. Un espaldarazo importante, créame que esta Copa para nosotros cobró una importancia fundamental.2

A pesar del buen partido contra Boca, el Pibe de oro se había sentido tempranamente cansado:

“Terminó el primer tiempo mientras yo miraba el reloj desde que faltaban diez minutos, miraba el reloj y al final ni lo veía, estaba muerto. Llego al vestuario en el entretiempo y les digo no doy más.”.3

En el correr de la semana se sabría la causa: una hepatitis lo dejaba fuera de competencia por varios meses, justo en el mejor momento de su despegue, enfermedad por la cual perdió un riñón.

Volvió en la segunda mitad del año ante Bella Vista, logrando marcar en el 5 a 0 de su equipo. El 2 de diciembre se jugaría el clásico que decidiría el Campeonato Uruguayo. Fue un partido difícil y tal como todos preveían, con una marca durísima. A los 20 minutos Peñarol debió sustituir a Giménez, con una fisura en el pie izquierdo lego de un choque con Soria.

Por la segunda rueda del Campeonato del 74, el 12 de diciembre, el triunfo fue muy contundente:3 a 0, con goles de Giménez a los 17 minutos, Morena y Quevedo.

Uno de los días más memorables de Giménez en Peñarol fue el 28 de enero de 1976, por el clásico de la Liguilla. El resultado final de ese partido fue 5 a 1 donde el Pibe de oro anotaría tres goles en menos de 15 minutos.

“Julito” siempre fue reconocido como el posible gran acompañante de Morena. Los diarios de la época marcan que probablemente fue la única figura capaz de compartir la marquesina con Morena, de crear un compadrazgo histórico al estilo Pelé-Coutinho o Spencer-Joya. Como Morena, a pesar de su juventud, sumaba inteligencia e ideas sólidas; como a Morena, la hinchada lo amaba incondicionalmente.

Sin embargo el Pibe de Oro nunca pudo concretar en Peñarol su perfil de crack. A diferencia de Morena, que no faltaba jamás, Giménez fue perseguido por lesiones y enfermedades; se le hizo fama de no soportar 90 minutos o de tener tendencia a engordar. A estos problemas sumó una personalidad inestable y discusiones con los técnicos-con Bagnulo y Dino Sani- que inclusive le costaron separaciones del plantel.

A principios del 75, cuando Peñarol se aprestaba a iniciar un campeonato uruguayo en el que terminaría invicto, Giménez estaba en conflicto con Bagnulo y pedía que lo transfirieran quejándose amargamente. “Me quitaron la alegría de jugar”, titulaba una entrevista de El País.

En el año 1978 emigro a Velez Sarsfield donde jugo hasta 1981 cuando paso a jugar en Ferrocarril Oeste donde logró consagrarse campeón argentino, de ahí paso un breve tiempo en el Barcelona quien lo compro y lo cedió al equipo Canario de Las Palmas, más adelante volvió a América y fue una figura importante de San Martín de Tucumán en el ascenso de dicha institución en 1988.

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *